Adoración al Santísimo 
(Sugerencia de una hora)
Los primeros 15 minutos 
Ir frente a Jesús Eucaristía y mostrarnos frente Él y decirle que venís para amarlo y que quieres dejarte Amar por Él.
Los siguientes 15 minutos
 Darle gracias por todo.
Por la vida
Por el hogar
Por lo que tenemos de comer
Por el trabajo
Por el agua que tenemos para bañarnos. Etc...
Muchos hijos ya no damos gracias porque ya no valoramos lo que tenemos, siempre miramos lo que no tenemos.
Los siguientes 15 minutos
Reparando y entregando por nuestros familiares que no lo conocen, no le aman
Reparación por las cosas que están pasando en el mundo 
Los abortos, las idolatrías, las matanzas, los adulterios, etc... 
Ultimos 15 minutos
Utiliza este ultimo momento de oración para hacer todos tus ofrecimientos, pedirle los anhelos de tu corazón y hacer la despedida.

Oración a Jesús Solitario
Oh, Divino Jesús solitario por las noches en tantos tabernáculos, sin quien te visite ni te adore. Yo te ofrezco mi solitario corazón y deseo que todas sus palpitaciones sean otros tantos actos de amor para Ti solo.
Tú estás siempre vigilante bajo velos sacramentales: tu amor nunca duerme y jamás te cansas de cuidar a los pecadores. iOh amante Jesús! iOh solitario Jesús! Ojalá que mi corazón fuese una lámpara cuya luz brillará y despidiera rayos de amor para Ti solo.
Vela, sacramental centinela, vela por el dormido mundo, por las almas extraviadas, por tus pobres y solitarios hijos.
Yo conozco que los sufrimientos de esta vida no pueden ser comparados con la gloria venidera que nos está reservada.
Paciencia por hoy alma mía; el día de mañana será como Dios quiera y entre tanto hagamos Su santa y adorable voluntad. El día de ayer pasó ya, y todo lo que he sufrido pasó también; nada quedó sin el mérito ganado si he sufrido mis sufrimientos con resignación.
Después de todo, Señor, los días son muy cortos. Mi Dios, yo no puedo menos que ofrecerte mis sufrimientos, afectos, fatigas, congojas, pobrezas, ultrajes, disgustos y humillaciones de este tan corto día.
Ojalá mi Divino Maestro, que todo cuanto tenga que sufrir en él, sea por tu amor. Amen.


Visita al Santísimo 
(De San Alfonso María Ligorio)
Señor mio Jesucristo, que por amor a los hombres estáis día y noche en ese sacramento, lleno de misericordia y amor, esperando, llamando y acogiendo a cuantos vienen a visitaros; creo que estáis presente en el Santísimo Sacramento del Altar; os adoro ahí desde el abismo de mi nada, os doy gracias por todos los beneficios que me habéis hecho, y especialmente por haberos dado todo a mí en ese Sacramento, y por abogada a María vuestra Madre santísima, y por haberme llamado a visitaros en este lugar santo.
Saludo hoy a vuestro amantísimo Corazón y es mi intención saludarlo por tres fines: el primero, para daros gracias por tan insigne don; el segundo, para reparar las injurias que habéis recibido de todos vuestros enemigos en este Sacramento; y el tercero para adoraros desde aquí en esta visita, en todos los lugares de la tierra donde estáis sacramentado con menos culto y más abandono.
Jesús mio, os amo con todo mi corazón. Me arrepiento de haber ofendido tantas veces en mi vida pasada a vuestra bondad infinita. Propongo mediante vuestra gracia no ofenderos más en adelante; y ahora, miserable como soy, me consagro enteramente a Vos, renuncio a mi voluntad, a mis afectos, a mis deseos, a todo lo que me pertenece, y os hago de ello donación. 
En adelante haced de mí y de todas mis cosas cuanto os plazca. No os pido ni quiero otra cosa que vuestro santo amor, la perseverancia final y el perfecto cumplimiento de vuestra voluntad. Os encomiendo las almas del Purgatorio, y en particular las más devotas del Santísimo Sacramento y de María Santisima. 
Os encomiendo también todos los pobres pecadores. Por fin, oh Salvador amantísimo, uno todos mis afectos a los de vuestro amantísimo Corazón, y así unido los ofrezco a vuestro eterno Padre, pidiéndole en vuestro nombre se digne aceptarlos, y oiga mis súplicas por amor vuestro. Amén.

Oraciones
Frente al Santísimo expuesto puedes recibirlo en tu corazón realizando una comunión espiritual.  Luego de la comunión espiritual puedes realizar la llamada Estación ante el santísimo que consiste en rezar cinco veces el padrenuestro, el avemaría y el Gloria en memoria de las cinco llagas de Jesús crucificado y un padrenuestro más por las intenciones del Santo Padre.

Finalizar con la siguiente alabanza:
«Bendito sea Dios.  
Bendito sea su santo Nombre.  
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre.  
Bendito sea el nombre de Jesús.  
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.  Bendita sea su Preciosísima Sangre.  Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.  
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito. 
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.  
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.  
Bendita sea su gloriosa Asunción.  
Bendito sea el nombre de María Virgen y Madre.  
Bendito sea San José, su castísimo Esposo.  
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos. Amén».

Oremos: 
Oh Dios, que en este Sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de Tu cuerpo y de Tu sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de Tu redención. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
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